
Joaquín Capa
Santander, 1941
Joaquín Capa es reconocido por su contribución al arte abstracto y por una carrera artística que abarca varias décadas. Su estilo distintivo se caracteriza por el uso de colores vibrantes, formas orgánicas y una técnica depurada en grabado y litografía.
Capa inició su formación artística en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, donde estudió entre 1959 y 1964 bajo la influencia de destacados maestros de la pintura y el grabado. Su pasión por estas técnicas lo llevó a profundizar en el estudio del grabado y la litografía, convirtiéndose en uno de los artistas más reconocidos en este campo en España. A lo largo de su carrera, ha experimentado con diversos materiales y técnicas, siempre en busca de innovar y perfeccionar su arte.
En los años 70, Capa comenzó a ganar reconocimiento por sus obras abstractas, caracterizadas por una rica paleta de colores y una expresividad única. Su trabajo ha sido descrito como una exploración de la naturaleza y de la emoción humana a través de formas y colores. Las composiciones de Capa evocan paisajes imaginarios y estados de ánimo introspectivos, invitando al espectador a un viaje visual y emocional.
Además de su actividad como pintor, Capa ha desarrollado una notable trayectoria como grabador. Sus obras en este medio destacan por su precisión técnica y creatividad. Ha colaborado con diversos talleres de grabado, tanto en España como en el extranjero, e impartido numerosos talleres y cursos, compartiendo su conocimiento y pasión por estas técnicas con nuevas generaciones de artistas.
Joaquín Capa ha expuesto su obra en numerosas galerías y museos a nivel nacional e internacional. Entre las ciudades donde ha realizado exposiciones individuales y colectivas se encuentran Madrid, Barcelona, París, Nueva York y Londres, entre otras. Algunas de sus exposiciones más destacadas incluyen las realizadas en la Galería Juana Mordó de Madrid (1981), el Museo de Bellas Artes de Santander (1987) y el Instituto Cervantes de Nueva York (1999). Su obra también ha sido presentada en ferias de arte como ARCO en Madrid y Art Basel en Suiza, consolidando su reputación en el ámbito del arte contemporáneo.
En 1993, Capa fue galardonado con el Premio Nacional de Grabado en España, en reconocimiento a su trayectoria y su contribución al arte del grabado. Este premio se suma a otros galardones que ha recibido a lo largo de su carrera, lo que subraya el impacto y la calidad de su obra.
En los últimos años, Joaquín Capa ha continuado su trabajo creativo y expositivo. En 2018, presentó una importante exposición retrospectiva en el Centro de Arte Faro Cabo Mayor de Santander, que revisa más de cinco décadas de su producción artística, desde sus primeras obras abstractas hasta su experimentación continua con la litografía y el grabado. Esta exposición consolidó aún más su estatus como una figura central en el arte contemporáneo español. En 2021, Capa participó en la exposición colectiva Encuentros en el Arte, celebrada en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, donde se destacaron obras clave de artistas contemporáneos españoles.
Además, las obras de Joaquín Capa forman parte de importantes colecciones públicas y privadas, incluyendo el Museo de Bellas Artes de Santander, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York. Su contribución al arte y su dedicación a la enseñanza del grabado han dejado una huella significativa en el panorama artístico español.

Rafael Canogar
Toledo, 1935
Rafael Canogar es un destacado pintor español y uno de los principales representantes del arte abstracto en España. Discípulo de Daniel Vázquez Díaz (1948-1954), Canogar exploró profundamente la abstracción en sus primeras obras, desarrollando una técnica escultopictórica característica.
En 1957, fundó el influyente grupo El Paso junto a Antonio Saura, Manuel Millares, Luis Feito, Pablo Serrano y el crítico José Ayllón. El grupo buscaba romper con las corrientes artísticas tradicionales en la España franquista y acercar el arte español a las vanguardias internacionales. El Paso se vio influenciado por el Action painting y defendió una estética informalista que celebraba la libertad creativa. Para Canogar, el informalismo representaba lo espontáneo y lo irrepetible, pero pronto se dio cuenta de que esa radicalidad corría el riesgo de convertirse en académica.
A partir de 1963, el artista comenzó a regresar a una figuración narrativa, incorporando elementos que proyectaban su obra hacia la realidad cotidiana del espectador, con referencias a dramas sociales y colectivos. Este enfoque lo llevó a un reconocimiento aún mayor en la escena artística internacional. En 1965, fue invitado como Visiting Professor por el Mills College de California y en 1969, por la Tamarind Lithography Workshop en Los Ángeles. Además, en 1972 y 1974, fue artista residente en Berlín gracias a una beca del D.A.A.D. (Servicio Alemán de Intercambio Académico).
En 1975, Canogar abandonó el realismo y volvió a la abstracción, rindiendo homenaje a las vanguardias históricas, en un diálogo constante con los movimientos artísticos contemporáneos. Su carrera ha sido reconocida con importantes distinciones, entre ellas el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1982. Sus obras se encuentran en museos y colecciones de gran relevancia a nivel mundial, incluyendo instituciones en Cuenca, Madrid, Barcelona, Turín, Roma, Caracas y Pittsburgh.
En febrero de 2024, Canogar inauguró un espacio de exhibición permanente en Toledo, dentro del complejo de Roca Tarpeya, donde se presentan una treintena de sus obras. Este espacio refuerza su legado y el impacto de su obra en la historia del arte contemporáneo.
A lo largo de su carrera, Canogar ha ocupado diversos cargos, como miembro de la Junta Directiva del Círculo de Bellas Artes de Madrid (1983-1986) y del Consejo de Administración del Patrimonio Nacional (1984-1990). En 1998, ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y en 2001 fue nombrado Doctor Honoris Causa por la U.N.E.D..
Ha participado en numerosas exposiciones, incluyendo retrospectivas en el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Madrid (1971) y en el Musée d’Art Moderne de la Ville de París (1975). Entre 2003 y 2004, su obra Canogar, 1975-2003 fue exhibida en una exposición itinerante por diversos museos, incluyendo el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires y el Museo Nacional de Artes Visuales de Montevideo.
Canogar ha recibido numerosos galardones, entre los que destacan la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2003) y el Premio AECA al mejor artista vivo español en ARCO Madrid (2010). Sus obras forman parte de colecciones tan importantes como las del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, el MOMA de Nueva York y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.

Reseña del artista
“Decía Nietzsche que “el Arte existe para que la verdad no nos destruya”. Esa es la auténtica y única verdad por la que pinto, por la que creo y por la que me dedico al Arte, renunciando a otras cosas. Para mí el Arte, la Pintura, es la forma de conocimiento y de comunicación más profunda e íntima que tenemos los seres humanos y la que nos diferencia del resto de seres del mundo en el que habitamos. Gran parte de nuestra trascendencia reside en comprender lo que observamos a través de nuestras interpretaciones.
El Arte con su metalenguaje característico interpreta la realidad de una forma quasi-holística más profunda que el resto de formas de conocimiento humano. Por eso creo, por eso pinto y por eso soy Artista, para compartir con el resto de mi especie la realidad en la que estamos.”
Biografía
Artista Multidisciplinar, Economista y Ajedrecista, es Teacher for the ECU School European Chess Union y posee un MBA en Gestión de Entidades Culturales por la Universidad de Salamanca. Desde el punto de vista artístico, se ha formado a través de másters y talleres en la Universidad de Alcalá de Henares, el Círculo de Bellas Artes (Ross Bleckner) y el Museo Reina Sofía.
Impulsor de “La Tercera Cultura”, colabora con investigadores y científicos internacionales en proyectos expositivos que combinan el Arte y la Ciencia como dos grandes formas de conocimiento humano. Promueve exposiciones temporales y actividades culturales de creadores que, como él, combinan la visión artística y científica. Como artista, se inspira en la lectura de libros científicos y sus obras se han expuesto en Nueva York, Chicago, San Diego, París, Berlín, Salzburgo, Estocolmo, y en las principales ciudades de España. Sus obras se encuentran en instituciones como el Harvard Origins Of Life Initiative, el Museo Azuaga de Arte Contemporáneo, el Círculo de Bellas Artes de Madrid, entre otras.
Exposiciones individuales
2023 – Vida en el Universo verde. Real Jardín Botánico. Madrid
2021.- Señales de otros mundos. Malvin Gallery. Madrid
2019 – Paisajes cósmicos. AC Gallery. Madrid
2018 – Visiones del Cosmos. AC Gallery. Madrid
2017 – Cuentos Cuánticos. AC Gallery. Madrid
2016 – Art and Economy. Artifact Gallery. Nueva York.
– Nietzsche contra Wagner. AC Gallery. Madrid
– Diálogos Arte/Ciencia. AC Gallery. Madrid
2014 – El Quark y el Jaguar. AC Gallery. Madrid
2013 – ¿Qué es La Vida? AC Gallery Arte&Ciencia. Madrid
2012 – El Universo Informado. New Art Center. Nueva York
2011 – Tiempo y Espacio. Blanc Gallery. Chicago
– De la Física Clásica a la Física Cuántica. Sala Rigoberta Menchu. Leganes
– Arte y Economía. ACGallery. Madrid
2010 – De Newton a Einstein. Diálogos Ciencia Arte. Centro de Arte Contemporáneo
Palacio Ducal de Medinacelli. Soria
2010- Diálogos Ciencia-Arte. Galería Dionis Bennassar. Madrid
2009 – The crisis methaphor. Aeon Logic Gallery. Nueva York
2008 – Explorando lo oculto. Teatro Madrid. Ayuntamiento de Madrid. Madrid
2007 – Sentir la Ciencia,pensar el Arte II. Palacio de Exposiciones. Madrid
2007 – Evolución de la especie II. Galería Newton. Madrid
2006 – Emoción y Química. F. Arte. Palacio Exposiciones. Sevilla
2006 – Arte, Física y Matemáticas. Dearte. Palacio de Exposiciones y Congresos de Madrid
2006 – La belleza de la Física. Galería Newton. Madrid
2005 – Einstein Artista. Palacio Garcigrande. Obra Social Cajaduero. Salamanca
2005 – Einstein Científico. Universidad de Salamanca. Salamanca
2004 – Sentir la Ciencia, pensar el Arte. Galería Newton. Madrid
2004 – La memoria del agua. Galería Newton. Madrid
2001 – Evolución de la especie. Sala Barquillo. Obra Social Cajamadrid
1999 – Ciencia e hipótesis. Rectorado universidad politécnica de Madrid
1994 – Sociedad Abierta. Sala de Arte Cajamadrid. Zaragoza
1991 – Mente y Razón. Art Europa. Palacio La Salina. Salamanca
1989 – Diálogos Arte Ciencia. Casa de la Cultura. Talavera de la Reina
1988 – Abstracciones .Galería Gonmar. Madrid
Exposiciones colectivas
2018 – Art San Diego Contemporary. California
2017 – VERA World Fine Art. Moscú
2016 – Obras seleccionadas SALON DE OTOÑO. AEPE
2012 – Bellange Ateljé Galleri. Estocolmo
2011 – Jadite Gallery. New York
2010 – Artspace. Berlín
2009 – Carrousel du Louvre. París
2009 – Museo de la Ciudad. Madrid
2009 – Galería Setba. Barcelona
2009 – Galería Visol. Ourense
2008 – Feria de Arte. Salzsburgo
2007 – Galería Balmes. Barcelona
2005 – Obras Seleccionadas. 72 Salón Nacional de Otoño. Madrid
1992 – Talleres de Arte Actual. Círculo de Bellas Artes. Madrid
1990 – Obras Seleccionadas. XX Premio Nacional de Pintura.

Alfonso Bonifacio
San Sebastián, 1934
Alfonso Bonifacio, nacido en San Sebastián en 1934, es uno de los grabadores y pintores abstractos más destacados de su generación. Desde temprana edad, mostró un profundo interés por las artes, formándose en diversas escuelas locales y nacionales, donde desarrolló un lenguaje plástico caracterizado por un enfoque abstracto que combina la geometría con una rica textura y una paleta de colores vibrantes. A lo largo de su trayectoria, Bonifacio ha mantenido un constante diálogo entre la forma, el color y el gesto, destacando tanto en el ámbito de la pintura como en el grabado.
Durante las décadas de los 60 y 70, su obra ganó reconocimiento, llevándolo a exponer en importantes galerías y museos tanto en España como en el extranjero. En 1972, realizó una de sus primeras grandes exposiciones individuales en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, donde demostró su habilidad para fusionar la abstracción geométrica con un enfoque más expresivo. Esta exposición marcó un punto crucial en su carrera, consolidando su presencia en el circuito artístico. En 1980, su obra fue presentada en la célebre Galería Juana Mordó de Madrid, uno de los espacios más influyentes del arte contemporáneo español. Posteriormente, en 1985, llevó a cabo una exposición individual en la Galería Maeght de Barcelona, una referencia en la promoción del arte contemporáneo en España.
En 1990, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid acogió una exposición retrospectiva de su trabajo, subrayando su importancia en el panorama artístico español. Esta muestra, que reunió piezas de distintas etapas de su carrera, destacó la evolución de su lenguaje plástico y su contribución al desarrollo del arte abstracto en España.
A lo largo de su carrera, Bonifacio ha sido galardonado por su destacada contribución al arte gráfico y la pintura. En 1975, recibió el Premio Nacional de Grabado, uno de los más prestigiosos en España, en reconocimiento a su exploración innovadora de las técnicas del grabado. Además, en 1982, fue merecedor del Premio de Pintura Ciudad de San Sebastián, lo que evidenció su capacidad y versatilidad como pintor. En 1998, se le otorgó la Medalla de Oro en la Exposición Nacional de Artes Plásticas, reafirmando su relevancia en el arte contemporáneo español.
La obra de Alfonso Bonifacio forma parte de importantes colecciones públicas y privadas, lo que refleja la influencia y el valor de su trabajo. Entre las instituciones que poseen su obra se encuentran el Museo de Bellas Artes de Bilbao, que adquirió varias de sus piezas en la década de 1970, y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en Madrid, que alberga una significativa selección de su producción artística. Además, la Colección del Banco de España incluye desde 1985 varias de sus obras, y la Fundación Juan March ha valorado especialmente su obra gráfica, integrándola en su acervo.
A través de su obra, Bonifacio ha explorado temas fundamentales relacionados con la forma, el espacio y el color, experimentando con la interacción entre el gesto y la geometría. Su enfoque creativo se caracteriza por una constante búsqueda de equilibrio entre lo emocional y lo racional, logrando una expresividad única dentro de la abstracción. La influencia de Bonifacio en el arte español es innegable, ya que su obra ha abierto nuevos caminos en la pintura y el grabado abstracto, inspirando a generaciones de artistas contemporáneos.
En la actualidad, su legado sigue siendo objeto de estudio y exposición, reafirmando su posición como un pilar fundamental en la historia del arte español del siglo XX.

Fernando Bellver
Madrid, 1954
Fernando Bellver es un pintor, grabador y escultor español con una carrera artística prolífica y versátil. Su trabajo abarca múltiples disciplinas, con una especialización en el grabado, donde ha logrado un reconocimiento internacional. Estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, y más tarde se perfeccionó en técnicas de grabado en el taller del maestro Dimitri Papageorgiu, donde desarrolló un profundo conocimiento de las técnicas clásicas del grabado, combinándolas con un enfoque contemporáneo.
En 1978, fundó junto a Arturo García Armada y Fructuoso Moreno el Taller Mayor 28, que se convirtió en uno de los epicentros de la experimentación gráfica en Madrid. Este espacio impulsó la creatividad en el ámbito del grabado y ofreció un lugar de encuentro para artistas que buscaban explorar nuevas formas de expresión.
A lo largo de su carrera, Bellver ha recibido diversas becas y premios que destacan su talento y contribución al arte contemporáneo. Entre sus logros más destacados se incluyen la beca del Ministerio de Cultura Noruego y la beca de la Academia de España en Roma, donde tuvo la oportunidad de nutrirse del entorno cultural italiano. En 1988, fue galardonado con el Primer Premio de Grabado en El Cairo, y en 1994, obtuvo la Medalla de Oro en la Bienal de Alejandría. Estos premios fueron fundamentales para consolidar su presencia internacional.
Bellver también ha tenido un papel importante en el ámbito expositivo, habiendo presentado su obra en destacadas galerías y museos de Europa, América y Asia. Su participación en bienales internacionales de grabado en Bradford, Ljubljana, Oslo, Taiwán y Gorizia (Italia), le permitió alcanzar una visibilidad significativa fuera de España. En 2008, recibió el prestigioso Premio Nacional de Arte Gráfico otorgado por la Fundación ICO en Madrid, un reconocimiento que subraya su excelencia técnica y artística en este medio.
La obra de Fernando Bellver está marcada por su capacidad para fusionar elementos figurativos con un enfoque conceptual y abstracto. Bellver toma referencias de la historia del arte y las mezcla con alusiones a la cultura popular y el imaginario contemporáneo, creando un lenguaje visual único. Sus trabajos exploran temas tan diversos como la mitología, la cultura urbana, la crítica social y el humor. Su obra abarca desde lo más íntimo hasta lo monumental, siempre con una exploración constante de los límites entre lo figurativo y lo abstracto.
En su faceta de grabador, Bellver ha trabajado con una amplia variedad de técnicas, desde el aguafuerte y la xilografía hasta las técnicas más modernas. Ha experimentado también con el uso de diferentes soportes y materiales, siempre buscando innovar en su lenguaje visual. Su capacidad para adaptarse y reinventarse ha sido clave para mantenerse relevante a lo largo de las décadas.
Además de su obra gráfica y pictórica, Bellver también ha incursionado en la escultura, desarrollando un cuerpo de trabajo que complementa sus exploraciones bidimensionales. Las esculturas de Bellver son reflexiones tridimensionales de los temas que aborda en sus grabados y pinturas, lo que le permite expandir su investigación artística en nuevos territorios.
A nivel institucional, su obra forma parte de importantes colecciones públicas y privadas, como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, el Museo de la Universidad de Nueva York, el Museo de Arte Moderno de El Cairo, y otras instituciones de gran prestigio. Sus exposiciones individuales y colectivas han recorrido ciudades como Madrid, Barcelona, Nueva York, París, Roma, El Cairo y Tokio, consolidando su reputación como una figura clave en el arte contemporáneo.
Su capacidad para combinar técnicas tradicionales con enfoques modernos y su constante experimentación hacen de Fernando Bellver un artista esencial para comprender la evolución del grabado y las artes visuales en las últimas décadas.

Ermanno Barovero
Turín, 1956
Ermanno Barovero es un destacado artista italiano conocido por su eclecticismo estilístico y su maestría en las técnicas de grabado y pintura. Nacido en Turín en 1956, Barovero completó sus estudios en la Academia Albertina de Bellas Artes de Turín en 1978, donde actualmente ejerce como profesor de técnicas de grabado.
Inició su actividad expositiva en 1975. Poco después, en 1978, ganó el Premio Giacomo Grosso y Felice Casorati otorgado por la Cassa di Risparmio de Turín y el Virgilio d’Argento en el premio Lubiam de Sabbioneta. En 1984, fue premiado en el Concurso de Artes Plásticas Figurativas de la Galería Cívica de Monza, destacándose como una figura en ascenso en el panorama artístico italiano.
En 1994, fue invitado a participar en la Trienal Internacional de Gráfica de Cracovia, consolidando su reputación en el ámbito internacional. Dos años después, en 1996, la Galería Cívica de Arte Moderno y Contemporáneo de Turín, en colaboración con la Fondazione De Fornaris, adquirió su bajorrelieve en láminas pintadas titulado Peces, que viven el mar de las heridas (1986), una obra que refleja su exploración de lo figurativo y lo simbólico. Sus trabajos gráficos también forman parte de esta colección.
En 1997, Barovero participó en la Troisième Biennale d’Art Contemporain en Lyon, dentro del proyecto Back off, lo que reafirmó su presencia en la escena artística europea.
La obra de Barovero ha sido descrita como una síntesis posmoderna que combina arquetipos de la historia del arte en una fusión de estilos decorativos y conceptuales. Como escribió Nico Orengo sobre sus trabajos: “Rosas engañosas, de un rojo violento… flores preñadas de un dolor permanente e inalienable”. Su exploración de las metáforas barrocas y el dinamismo futurista lo sitúa como un heredero tardío de las revoluciones vanguardistas del siglo XX.
En 2003, presentó la exposición personal La quinta temporada en la Galería Prati de Palermo, presentada por Francesco Casorati. Esta muestra destacó su evolución artística y su capacidad para experimentar con diversos soportes y técnicas, como láminas esmaltadas, hierros y lienzos, en los que las formas vegetales y las corolas de carne se entrelazan en un diálogo entre lo figurativo y lo abstracto.
Como señaló el crítico Ivan Fassio en 2012, “Ermanno Barovero pinta corolas de carne, plantas seductoras, misterios vegetales sobre láminas esmaltadas, hierros, mesas y lienzos. Su práctica artística tienta el eclecticismo de estilos. Las metáforas barrocas y el movimiento futurista se entrelazan en un discurso que parece partir de una base abstracta para volver al reconocimiento de la figura”.
A lo largo de su carrera, Barovero ha fusionado la tradición artística con la innovación contemporánea, creando una obra que invita al espectador a participar en un diálogo entre lo visible y lo simbólico. Sus exposiciones y su labor docente en la Academia Albertina han dejado una marca indeleble en el arte contemporáneo italiano.

Eduardo Arroyo
Madrid, 1937 – 2018
Eduardo Arroyo fue un destacado pintor, escultor y grabador español, conocido por su estilo figurativo. Es una figura clave en la figuración narrativa y la Neofiguración (o nueva figuración) española, además de estar vinculado al pop art. A lo largo de su vida, también cultivó una prolífica carrera como escritor, con una obra literaria que abarcó tanto el ensayo como la novela, y que reflejaba su visión crítica y humorística del arte y la sociedad.
Arroyo fue un artista comprometido, tanto política como artísticamente, con una fuerte postura crítica frente a la dictadura franquista. Tras obtener la licenciatura en Periodismo en Madrid en 1957, se exilió a París en 1958 debido a su antifranquismo, y fue en esa ciudad donde su carrera artística despegó. Allí, se vinculó con otros artistas exiliados, como Antonio Saura y Rafael Canogar, y fue influenciado por el nouveau réalisme y el pop art que marcaban la escena artística parisina de la época.
Durante las décadas de los 60 y 70, Arroyo comenzó a consolidarse como una de las figuras más influyentes del arte europeo. Su estilo, basado en la figuración crítica y la sátira, se caracterizaba por el uso de un lenguaje visual directo y narrativo, que utilizaba para denunciar las contradicciones sociales y políticas. A través de sus obras, Arroyo abordaba temas como la dictadura, el poder, el exilio y la cultura de masas, empleando un estilo figurativo que contrastaba con la abstracción dominante en la época.
En 1982, recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas, coincidiendo con una gran retrospectiva en el Centro Georges Pompidou de París, que lo consagró en la escena internacional. En años posteriores, su obra también fue objeto de importantes exposiciones en museos como el Stedelijk Museum de Ámsterdam, el Musée des Beaux-Arts de Burdeos y la Galerie Maeght de París. La influencia de Arroyo se extendió más allá de las fronteras españolas, consolidándose como uno de los artistas más reconocidos de su generación.
Además de su faceta como pintor, Arroyo se destacó en el campo de la escenografía teatral. Durante más de 40 años, colaboró con directores de renombre, como Klaus Michael Grüber y Jean-Louis Barrault, realizando decorados para prestigiosas instituciones como la Ópera Nacional de París, el Teatro Español de Madrid y el Piccolo Teatro de Milán. Su trabajo en el teatro no solo complementaba su producción plástica, sino que ampliaba su capacidad de expresión visual y narrativa.
En 2007, recibió el Premio Nacional de Arte Gráfico otorgado por la Calcografía Nacional de la Real Academia de Bellas Artes. Su obra gráfica es una parte fundamental de su legado, y ha sido exhibida en grandes exposiciones, como la dedicada por el IVAM de Valencia y el Museo de Bellas Artes de Bilbao, donde destacó su serie Suite Senefelder and Co.
En 2018, año de su fallecimiento, el Jardín Botánico de Madrid le rindió homenaje con la exposición El buque fantasma, que incluyó 38 de sus obras, entre ellas la última que pintó. Este evento fue seguido por un emotivo memorial en el Museo Reina Sofía y el Museo del Prado bajo el título Eduardo Arroyo. En recuerdo, en el que participaron artistas, ensayistas y críticos que reconstruyeron su vida y obra a través de intervenciones simbólicas. Arroyo tiene un lugar destacado en la colección del Museo Reina Sofía, con algunas de sus obras más representativas como parte de su acervo.
A lo largo de su carrera, Eduardo Arroyo no solo dejó una huella imborrable en el arte español y europeo, sino que también fue un referente en la crítica social y política desde el arte. Su capacidad para combinar la estética con el comentario social lo ha convertido en un artista esencial en la historia del arte contemporáneo.

Pablo Amargo
Oviedo, Asturias, 1971
Pablo Amargo es un ilustrador destacado, reconocido por su estilo único y su habilidad para combinar elementos gráficos con narrativas visuales. A lo largo de su carrera, ha colaborado con publicaciones de prestigio como The New York Times, El País Semanal, The New Yorker, La Vanguardia, National Geographic, y Jot Down Magazine. También ha trabajado en la realización de cubiertas para editoriales como Planeta, la Biblioteca Virtual de la Junta de Andalucía, Santillana, y Random House en Inglaterra. Su versatilidad le ha llevado a participar en proyectos de cartelería y comunicación para organizaciones como Paris Quartier D’été, la Cruz Roja, la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, y la Biblioteca Insular de Gran Canaria. Especializado en la ilustración de libros, ha publicado con editoriales como Bárbara Fiore Editora, Media Vaca, Anaya, Ediciones SM, y La Joie de Lire (Suiza).
Amargo ha sido reconocido con numerosos premios de ilustración a nivel nacional e internacional. En 2004, recibió el Premio Nacional de Ilustración, uno de los galardones más importantes en España, y previamente, en 1999, había sido galardonado con el Premio Lazarillo de Ilustración. Su trabajo también le valió el Premio Motiva de Ilustración en 2000, 2004, 2005 y 2010. En 2003, su obra fue reconocida con el Premio del Banco del Libro de Venezuela, y ese mismo año obtuvo una Golden Plaque en la Bienal de Ilustración de Bratislava. Su impacto en el mundo de la ilustración se extendió a Estados Unidos, donde recibió dos Silver Medals de la Society of Newspaper Designers en 2015 por su trabajo para The Boston Globe, así como múltiples Awards of Excellence en el Illustration Annual de Communication Arts en 2013, 2014, 2016 y 2019.
Uno de los hitos más significativos de su carrera fue en 2017, cuando fue galardonado con la Gold Medal de la New York Society of Illustrators por su libro “Cats Are Paradoxes”, consolidando su reputación internacional. Este premio se suma a las Silver Medals otorgadas por la misma sociedad en 2016 y 2019 por sus ilustraciones en The New Yorker. En 2016, Amargo fue honrado con el Premio Gráfica, en reconocimiento a su destacada contribución a la cultura visual contemporánea.
El libro “Casualidad” es otro ejemplo del éxito y versatilidad de Amargo, ya que ha recibido numerosos premios: el CJ Picture Book Awards en Corea (2011), el Gold European Design Awards en Helsinki (2012), el Laus Bronze en España (2012), el Premio Motiva al mejor libro ilustrado en España (2012) y el Premio Junceda Iberia en Barcelona (2012). Su obra “Cats Are Paradoxes” también recibió múltiples galardones, como el Laus Oro otorgado por la ADG-FAD, el Award of Excellence 2017 en los Communication Arts Awards de Estados Unidos, y el Silver Award 2018 del Art Directors Club of Europe.
Pablo Amargo ha sido un representante clave de la ilustración española en ferias y exposiciones internacionales. En 2005, fue seleccionado para la exposición Ilustrísimos, organizada por el Ministerio de Cultura, representando a España en la Feria Internacional de Bolonia. También fue seleccionado en 2003 y 2009 para la Feria del Libro de Bolonia, y en 2003, 2005, 2007 y 2011 para Ilustrarte, la Bienal de Ilustración de Portugal. Desde 2013 hasta 2020, su trabajo ha sido seleccionado en todas las ediciones de la New York Society of Illustrators, reafirmando su constante presencia y relevancia en la escena internacional de la ilustración.
El trabajo de Amargo, conocido por su enfoque minimalista y conceptual, ha influido en la manera de entender la ilustración como una forma de comunicación visual compleja y poética. Sus obras se caracterizan por la sutileza en el uso del color, la exploración de lo paradójico y la capacidad de crear múltiples lecturas a través de formas simples y simbólicas. Actualmente, su labor sigue siendo un referente tanto para nuevos ilustradores como para el público interesado en la evolución de las artes gráficas.

Alfredo Alcaín.
Madrid, 1936.
Alfredo Alcaín es uno de los artistas más reconocidos del Pop Art español. Su formación se inició en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, donde estudió Pintura entre 1953 y 1958. Posteriormente, entre 1957 y 1963, se especializó en Grabado y Litografía en la Escuela Nacional de Artes Gráficas de Madrid. Complementando su formación artística, cursó estudios de Decoración Cinematográfica en la Escuela Nacional de Cinematografía (1961-1964), lo que le permitió colaborar ocasionalmente con el mundo del cine y el teatro.
La obra de Alcaín se caracteriza por su cercanía al Pop Art, estilo al que se ha mantenido fiel a lo largo de su trayectoria. Sin embargo, supo transformar el modelo americano, dotándolo de un marcado carácter casticista y popular que refleja la esencia de la cultura española. En su producción artística, Alcaín ha utilizado una amplia diversidad de soportes y técnicas, que incluyen el cartel, el collage e incluso el bordado, lo que le ha permitido desarrollar un lenguaje plástico único. Con el paso del tiempo, su obra evolucionó hacia contenidos más críticos, alineándose en ocasiones con las propuestas del Equipo Crónica y los artistas del realismo social. No obstante, a diferencia del tono hostil de estos movimientos, Alcaín imprime un matiz humorístico y lúdico en sus creaciones, un rasgo que se ha acentuado con los años.
A partir de la década de 1980, su pintura experimentó un cambio significativo, adoptando un tono más frío y comenzando a incorporar relieves de madera y objetos que sobresalen del soporte pictórico, transformando sus obras en elementos tridimensionales independientes. Esta evolución evidenció su constante búsqueda de nuevas formas de expresión y su deseo de explorar los límites del lenguaje pictórico.
Reconocido como uno de los grabadores más destacados de España, Alcaín ha creado obras que a menudo consisten en múltiples imágenes o bloques de color ensamblados para formar una única composición. Su estilo se caracteriza por ser directo y de fácil interpretación, aunque siempre acompañado de una reflexión crítica sobre los estereotipos de la modernidad y la sociedad contemporánea.
A lo largo de su carrera, Alcaín ha recibido varios reconocimientos, destacando el Premio Nacional de las Artes Plásticas en 2004. Este galardón, otorgado en reconocimiento a su contribución al desarrollo de las artes plásticas, valoró su personal interpretación del pop, guiada por una reflexión constante sobre los símbolos de la cultura popular.
La obra de Alfredo Alcaín está representada en numerosas instituciones y colecciones de prestigio. Entre los museos que albergan su trabajo se encuentran el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Artium de Vitoria, el Museo de Bellas Artes de Ciudad Real, el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, el Museo de Arte Contemporáneo de Villafamés, el Museo Municipal de Valdepeñas, y la Biblioteca Nacional. Asimismo, su obra forma parte de las colecciones de importantes entidades como el BBVA, Campsa, la Fundación Coca Cola, la Fundación Antonio Pérez de Cuenca y la Fundación Pablo Ruiz Picasso de Málaga, entre otras.
En el verano de 2022, el Museo MARCO de Vigo le dedicó una gran retrospectiva, subrayando la relevancia de su contribución al arte contemporáneo español y ofreciendo una revisión completa de su trayectoria. Esta muestra puso de manifiesto la riqueza y diversidad de su obra, desde sus primeros trabajos vinculados al pop hasta sus más recientes exploraciones tridimensionales.
Alfredo Alcaín sigue siendo una figura central en el arte español, y su obra continúa siendo estudiada y valorada por su capacidad para transformar los elementos de la vida cotidiana en una expresión artística llena de ironía, reflexión y crítica.